domingo, 4 de septiembre de 2011



Queridos padres,

ya, ya lo sé, no tengo perdón de Dios (ni de vosotros). Ayer no supisteis de mi por razones obvias (me fui a tomar un algo y me lié, como el día aquel que el tío Juan se prejubilaba y yo andaba, ya sabéis, con unas amigas y al final llegué por los pelos, vaya día aquel). Pues lo de ayer, tres cuartas de lo mismo. Así que me toca resumir, en una entrada, dos días que hemos pasado por aquí.

El primero fue, lejano queda ya, el viernes. Volvimos a hacer una de las nuestras, esto es, quedarnos durmiendo hasta las 12:30, récord de los campeonatos. Se escucharon ronquidos y todos. "Alberto, tienes hambre?" "un poco". "Y si te digo que la comida puede ser gratis?" "Mejor". "Venga, pues vamos al hospitality de Nike. (perdón, padres, el hospitality es una salita en la que se come y se bebe gratis, y hay mogollón de atletas). Y para allá que fuimos. Eso sí, en taxi, que aunque no queramos pagar por comer, somos gente digna. Allí nos encontramos a una de las atletas de 1500m, "Chiquis, cómo me alegra veros, estaba súper aburrida". Comemos con ella y nos lleva de tiendas "chiquis, a ver si encontramos algo de Hello Kitty para mi niña". De Hello Kitty hay tiendas enteras, pero feas, feas como para no regalar nunca nada de eso a nadie. Aún así, pica con algo y se lo compra. Como quiera que se nos va haciendo tarde, ella se va a una excursión y nosotros decidimos dar un voltio por las callejuelas, que viene a ser como un rastro pero con todo caríííísimo (como aquel día que fuimos a Ceuta y nos engañaron con la cámara de vídeo).

Poco después, al Estadio. Aquí no ha pasado gran cosa, ha sido una de las jornadas más aburridas, de no ser porque ha corrido de nuevo Bolt (el negro ese rápido) y esta vez sí que se ha clasificado para la final de los 200metros (que es correr la mitad de la vuelta, que también son vagos, hay medio estadio que no le ve pasar cerca). Pero a él le ha dado lo mismo, porque se ha clasificado sobrado y sin problemas. Después, como ya os podéis imaginar, nos hemos venido hacia el barrio para continuar con nuestra dieta coreana: helado del Baskin Robbins y a dormir, que al día siguiente son los 50km marcha.

Sábado, 8 de la mañana. Alberto y yo no sabemos si despertarnos o no para lo de la radio. Aquí no llama nadie. "Alberto, no van a llamar, que es viernes". "No fastidies". Pues sí, aquí no llama nadie. "Venga, vámonos de marcha". Concretamente, a los 50km, en la que hay 3 españoles. Pero antes, a correr un poco con Rafa Vega (que ya se ha quedado solo, sus compis están fuera y se han convertido en nuestros amiguetes), y rodaje suave de unos 40 minutos. Total, yo esta tarde compito (ya os contaré). Al acabar nos vamos a ver a los "marchosos", pero los españoles van muy mal. Mikel Odriozola y García Bragado han terminado descalificados (en la marcha te descalifican por levantar los pies del suelo, bueno, los dos a la vez, a ver cómo me explico, por correr en vez de andar…) y a José Ignacio Díaz, que iba tocado, muy tocado de isquiotibiales (de la parte de atrás del muslo, vamos) y ha tenido que pararse.

Y luego hemos ido al Estadio. Había una carrera para periodistas, pero no nos han dejado participar con micrófono, papel o libreta, según cada cual, detrás del atleta de turno. Se trataba de correr dos vueltas a la pista (una despacio, la otra un poco más rápida) y en la que nos separaban en grupos de 10 o 12. A mi me ha tocado correr a las 15:40, y a Alberto a las 16:00. Yo he quedado el 1º de mi serie y me han entrevistado. He aprovechado para saludar, pero no sé si me habéis escuchado, aunque la megafonía del estadio es buena. Alberto lo ha pasado un poco peor porque había unos tipos muy buenos en su serie, pero aún así lo hemos pasado muy bien, no os creáis. Luego, lo mejor de todo, nos han regalado una camiseta de adidas y lo que más ilusión nos ha hecho: un vale para comer gratis en el restaurante de prensa (que hemos amortizado con creces, muchísimas creces). En la carrera no hemos quedado los primeros, pero en el buffet hemos batido récord del mundo de platos.

Tras eso, la jornada. Un carrerón de Usain Bolt (el de los párrafos de arriba) que ha ganado sin despeinarse (porque tiene el pelo muy rizado y muy negro). Hoy ha molado porque nos han estado viendo por cámara desde lejos lejos, y creo que les ha hecho gracia, gracia ;-) . Y después nos hemos ido a cenar al sitio del atún rojo, para celebrar que esto se acaba. Después hemos dicho de tomar algo en un karaoke. Aquí son unas cabinas para tú y tus colegas, pantalón de plasma, te ponen cervezas, fruta y de todo… y a elegir canción y a cantar!!!! bueno, pues… se ha liado. Pero liado parda, porque, de los 5 que estábamos, al principio no quería nadie lo de tomar la alternativa, hasta que yo me he estrenado por Raphael con "I just called to say I Love you" (la de Stevie Wonder, el de si bebes no conduzcas). Lo de después, para el recuerdo. "The Killers", "Queen", de todo…. imaginaos…. bueno, que nos han acabado dando las mil (casi, las 3 de la mañana) y nos hemos reído muchísimo. Me hubiera gustado que estuvierais aquí para reíros (y cantar, como la tía Matilde cuando se pone pedo en las bodas) un poquito.

Esto está a punto de terminar (la entrada, el campeonato, todo), y en un par de días cogemos un avión a España. Tengo ganas de veros.

Un abrazo de vuestro hijo, que os quiere mucho pero que canta fatal (no se puede tener todo).

PD - Lo de la tía Matilde, todos sabíamos que no era por el anís, que ella se arranca "por naturales" a la primera de cambio.

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